Con el paso del tiempo el edificio quedó deteriorado, pero a comienzos de este siglo Modesto Barro decidió devolverle la vida que merecía. Gracias a una gran restauración, hoy vuelven a lucir su balcón de madera, sus galerías acristaladas que miran al río y la esencia de una casa con historia.
Así nació La Posada de Barro, un lugar donde no solo se cocina comida… se cocina paisaje de Piloña.
Nuestra cocina se basa en lo que siempre hemos defendido:
🐄 ganadería propia, cuidada con mimo
🥬 productos de proximidad y huertas conocidas
🍲 recetas caseras que pasan de generación en generación
Porque aquí, entre el Sueve y los montes del Infierno, cada plato lleva un trocito de nuestra tierra.
Pero La Posada de Barro también es una historia de familia.
Todo comenzó con Modesto y Hortensia, los propietarios que apostaron por este proyecto. Después llegaron sus hijos Iván, Silvia y Liliana, que crecieron entre fogones, clientes y el ambiente de la posada.
Hoy la historia continúa con la siguiente generación.
Yo soy Saray, su nieta, y soy la responsable de las redes sociales (aunque seguramente también me veréis por el comedor 😅).
Esperamos que dentro de poco también se sumen a este relevo los otros dos nietos, Julia y Manuel, para seguir manteniendo viva esta casa.
Y este año celebramos algo muy especial:
🎉 25 años de La Posada de Barro.
25 años compartiendo mesa, tradición y momentos con todos vosotros.
Gracias por formar parte de nuestra historia. ❤️


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