Cascadas y Pozas para el Baño en Asturias (por Carlos Gutiérrez)

El Paraíso Natural esconde cascadas de 100 metros, piscinas cristalinas habitadas por xanas y senderos de cuento entre hayedos. La guía definitiva para refrescarte en la naturaleza asturiana.

Asturias recibe más de 1.200 litros de lluvia por metro cuadrado al año. Toda esa agua tiene que ir a algún sitio. Y el resultado son cascadas que parecen sacadas de una película de fantasía, pozas de agua cristalina donde el tiempo se detiene, y rutas de senderismo donde el sonido constante del agua te acompaña a cada paso. Mientras en verano el resto de España busca sombra, Asturias ofrece algo mejor: una piscina natural rodeada de bosque atlántico, con el agua fresca del deshielo y el fondo sonoro de la cascada. Esta guía es tu pasaporte a los mejores rincones acuáticos del Paraíso Natural.


Las Grandes Cascadas de Asturias

Saltos de agua declarados Monumentos Naturales, cascadas escalonadas de 100 metros y desfiladeros que rivalizan con el Cares. El catálogo de las más impresionantes.


Cascada del Xiblu (Teverga · Parque Natural Las Ubiñas-La Mesa)

Cuando los senderistas asturianos hablan de «la cascada», muchos piensan en el Xiblu. Este impresionante conjunto de tres saltos escalonados que suman más de 100 metros de altura total se descuelga de las cuarcíticas peñas del Puerto Ventana con una energía arrolladora. Su nombre en asturiano hace referencia al sonido que produce al caer: un silbido eterno entre las rocas.

La ruta parte del aparcamiento de la carretera AS-226, en la vertiente asturiana del Puerto Ventana, y atraviesa el Hayedo de Montegrande, la tercera mancha forestal más grande de Asturias tras Muniellos y Peloño. El camino es prácticamente llano, señalizado en todo su recorrido y apto para familias: lo han hecho niños de 5 años sin problema. El primer tramo tiene incluso una senda accesible de madera para personas con movilidad reducida. La última parte, sin embargo, es resbaladiza y requiere precaución. Al llegar, la recompensa es absoluta: el agua cae sobre pozas escalonadas de aguas frías y cristalinas ideales para el baño en verano.


Tabayón del Mongallu (Tarna, Caso · Parque Natural de Redes)

Dentro del Parque Natural de Redes, Reserva de la Biosfera, esta cascada de 60 metros no destaca tanto por su caudal como por el entorno sublime que la rodea: hayedos centenarios, el nacimiento del río Nalón y una fauna espléndida de nutrias y alimoches. La ruta circular PR-AS 60.1 desde Tarna es uno de los paseos más completos y hermosos de todo el Principado. La poza que se forma al pie del salto invita irresistiblemente al baño en julio y agosto.


Desfiladero de las Xanas (Santo Adriano, Quirós y Proaza)

El «mini Cares» asturiano. Un sendero excavado en la roca que avanza colgado sobre el desfiladero a más de 80 metros sobre el río Xanas, con túneles, puentes y paredes verticales de caliza. La segunda parte del recorrido se transforma en un bosque húmedo y frondoso donde aparecen pequeñas cascadas y las famosas pozas del arroyo de las Xanas, perfectas para el baño. Su nombre honra a las hadas asturianas que según la leyenda habitan estas aguas cristalinas.


Cascadas de Oneta (Villayón · Occidente Asturiano)

El secreto mejor guardado del occidente asturiano. Tres saltos escalonados —la Firbia, la Ulloa y la Maseirúa— jalonan el curso del río Acebo entre rocas, pozas y vegetación atlántica exuberante. La Firbia es la más accesible y la más fotográfica: una caída vertical de 15 metros que crea una potencia acústica y eólica impresionante. El río Acebo también forma el temible Pozu del Diablu, de gran profundidad y remolinos peligrosos: admíralo desde la orilla.



Cascada de Xurbeo (Murias, Aller · Centro Asturias)

La cascada más accesible de Asturias. A tan solo 1 km del pueblo de Murias en Aller, esta caída de 20 metros sobre el río Negro sorprende por su belleza desproporcionada respecto al mínimo esfuerzo necesario. Un puente de madera a los pies del salto te permite contemplarlo desde el mejor ángulo. Perfecta para una visita rápida, para llevar a niños pequeños o como punto de partida para explorar el concejo de Aller. En verano, la poza que se forma es accesible para el baño.



Cascadas de Guanga (San Andrés de Trubia, Oviedo)

A solo 15 km de Oviedo, el río Guanga se desprende entre las rocas creando una sucesión de cascadas —algunas dobles— en una selva cantábrica de robles, castaños, abedules y helechos. La ruta también atraviesa los vestigios de la antigua aldea de Guanga, abandonada a mediados del siglo XX, con casas y hórreos en ruinas que añaden un componente histórico al paseo. El punto de partida, en San Andrés de Trubia, es además una entrada a la famosa Senda del Oso.



Las Xanas: el alma del agua en Asturias

¿Qué es una Xana?

Las xanas son hadas o ninfas de extraordinaria belleza que, según la tradición asturiana, habitan en fuentes, cuevas y ríos de aguas cristalinas. Seres mágicos y protectores de tesoros escondidos, aparecen peinando sus largos cabellos dorados junto al agua, especialmente en la noche de San Juan. Basta recorrer cualquier desfiladero asturiano para entender por qué la imaginación popular los pobló de estas criaturas.



La leyenda de las Xanas del Desfiladero

Dicen que las Xanas que habitan el desfiladero homónimo, en Santo Adriano, custodian los tesoros ocultos bajo las aguas del arroyo. El sendero que hoy miles de senderistas recorren fue construido en los años cincuenta para comunicar pueblos de tres municipios, pero las obras nunca se terminaron, como si las Xanas no quisieran que el camino llegase a sus dominios más secretos.


El Pozu del Diablu en Oneta

No todas las leyendas son benévolas. El río Acebo, en las cascadas de Oneta, forma el temible Pozu del Diablu: una poza de gran profundidad con peligrosos remolinos en su interior. Según la tradición local, un espíritu maligno habita sus aguas oscuras y arrastra hacia el fondo a quien se atreve a bañarse en él. Los locales lo admiran desde la orilla. Tú también deberías.


Qué llevar en la mochila

Calzado con agarre: Las zonas de roca mojada y musgo son traicioneras. Zapatillas de trekking o botas de montaña con suela de vibram.

Bañador (siempre): Meterlo en la mochila aunque no seas muy de baño. La tentación de las pozas asturianas es irresistible.

Toalla rápida: Las toallas de microfibra ocupan poco y se secan en minutos. Perfectas para meter en la mochila.

Prepárate para el frío: Incluso en agosto, el agua de las pozas asturianas ronda los 12–17°C. Un baño breve es lo habitual.

Sin cremas en el agua: Los ecosistemas de estas pozas son muy sensibles. Entra al agua sin cremas solares ni repelentes de insectos.

Picnic y basura 0: Muchas de estas rutas terminan cerca de zonas de descanso perfectas para comer. Lleva bolsa para todos los residuos.

Descarga el track GPS: Algunas rutas tienen señalización irregular. Wikiloc o AllTrails tienen tracks verificados para todas estas cascadas.

Chubasquero siempre: Asturias puede cambiar de cielo azul a lluvia en 20 minutos. Un chubasquero ligero pesa nada y evita sustos.


Planifica tus rutas por las cascadas y pozas con el mapa de Tópate con AsturiEs.

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